Entre ritmos y acordes

Viaje por la esencia del jazz, donde la música se construye en diálogo constante. El ritmo marca el pulso y la energía: puede ser firme como el swing clásico o flexible, casi flotante, en estilos más modernos. Sobre esa base, los acordes aportan color y emoción, expandiéndose con tensiones, sustituciones y giros inesperados. En el jazz, ambos elementos no son estáticos: se transforman a través de la improvisación. Los músicos juegan con el tiempo, adelantan o retrasan notas, y reinterpretan las armonías para crear algo único en cada interpretación. Así, ritmo y acorde no solo acompañan, sino que conversan entre sí, dando forma a un lenguaje vivo, libre y siempre en evolución.

Selección musical gentileza de José Luis Chirino Rivero.