Hay momentos en los que el silencio pesa más que cualquier palabra. Cuando alguien se marcha, cuando una presencia deja de estar, la música puede convertirse en ese lugar al que regresamos para sentirnos menos solos. Nos acompaña sin pedir explicaciones, permanece cuando todo parece haberse ido y, a veces, consigue decir aquello que nosotros no sabemos expresar. Esta selección reúne voces, ritmos y silencios del jazz actual que transitan por la ausencia, la nostalgia y la soledad, pero también por la calma que puede llegar después. Son músicas para escuchar despacio, quizá de noche, cuando la distancia se hace más presente y necesitamos algo que nos acompañe. Porque hay músicas que no pretenden llenar un vacío: simplemente se quedan a nuestro lado mientras aprendemos a habitarlo.
Selección musical gentileza de José Luis Chirino Rivero.